ANTIPOÉTICA #15: CADÁVER EXQUISITO DEL FUEGO

Posted in Antipoéticas with tags , , , on 21 enero, 2018 by teseos30

 

CADÁVER EXQUISITO DEL FUEGO

Se llama Fuego,

oxidación violenta

del castellano antiguo.

Chimenea incierta,

estados de la materia

bajando por el monte.

 

 

¿Cuál es el símbolo del fuego?

La bestia fue apresada

y con ella el falso profeta.

El viento era muy fuerte,

su esposa y su hija.

 

 

Fuego elemento,

fuego historia

fuego cantante.

El cártel del fuego.

 

 

La Audiencia Nacional

ya ha puesto un nombre,

purifican animales

durante el día de San Antonio.

 

 

Disertación

sobre la naturaleza

y la propagación.

Consume,

aumenta la potencia

en este cuerpo.

Se enciende más rápido por frotamiento

cuando es un desastre.

Surge del suelo en lenguas asesinas,

donde hierve la pez.

El caldo se reserva.

 

 

El argumento traduce el fuego,

revela muchos secretos.

¿Es lo mismo que el infierno?

¿Es el Gehena?

Descansan los muertos,

acceden de manera gratuita.

 

 

Noticias de fuego,

diario de Ibiza,

recoge gemas de templos peligrosos.

Paseo por la Luna sin salir de la Tierra.

También podrás encontrar

entradas y picadas,

costillar de cerdo,

pulpo a la parrilla,

ensaladas…

 

 

Búsquedas relacionadas

no contribuyen a la extensión del fuego,

ni alimentan las llamas.

 

 

Fuego dibujo,

fuego canción.

 

 

José María Guadalupe Cabrera Hernández

21 de enero de 2018

 

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ANTIPOÉTICA #14: CADÁVER EXQUISITO VARADO EN LA PLAYA

Posted in Antipoéticas with tags , , , on 21 enero, 2018 by teseos30

 

CADÁVER EXQUISITO VARADO EN LA PLAYA

Un mar es
capilla reservada
que los amantes prefieren,
en Cartagena de Indias,
con habitaciones nuevas,
opiniones y viajeros.

Caballo de Mar
que hace surf
— en coordenadas
N 41º 37′ 02” – E 02º 40’—
en laguna navegable,
cristalina y templada.

Situada en el sur oeste
de la isla de Tenerife,
la Taberna del Mar,
con unos 100 investigadores,
vivió la furia
de un pescador ahogado en Oaxaca.

El Mar de Fondo,
en la Barcelona Condal,
rodeado por las vertientes
del monte de Teno,
encuentra una zona privilegiada
de la Costa Brava.

Ellos son la mar,
la herencia familiar,
la peor catástrofe,
la predicción náutica.

¿Dónde se encuentra el mar Caspio?
En Nextitla, Miguel Hidalgo,
mientras las medusas
invaden peligrosamente
desde el mar Rojo
los países europeos,
y el comercio.
50 migrantes muertos
han convertido el Mediterráneo
en la bodega de un barco.

Marcha nocturna,
cazatormentas,
bicicletas gratuitas
a disposición de peces
para vacaciones familiares.

Después del Caribe,
Pelagia Noctiluca,
desde los fiordos de Noruega
hasta los canales de Venecia,
explora la riqueza y belleza
paso a paso,
como médico sin fronteras,
como sal perfecta,
como playa de Zakynthos,
como nueva tragedia,
como cartas portuláneas,
como escaparate de pescado
como camposanto en Mocambo
y San Juan de Ulúa…

José María Guadalupe Cabrera Hernández
21 de septiembre de 2015

 

TELETÉ #2: Προσφορά της ροδιές

Posted in Uncategorized on 10 septiembre, 2017 by teseos30
Προσφορά της ροδιές

“Ρόδια” – Γιώργος Ιακωβίδης

Μια προσφορά για την Παναγία του Φθινοπώρου και ο Άδης

Χαίρε, Θεά! Λάβετε τις προσφορές μου!

ANTÍFONAS DE VÍSPERAS

Posted in Uncategorized on 9 septiembre, 2017 by teseos30

antifonario de visperas

 

La palabra es plata y el silencio es oro.
Refrán popular

Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Ludwig van Beethoven

¡Bienaventurados los que no hablan; porque ellos se entienden!
Mariano José de Larra

ANTIPOÉTICA# 13: ARS LEVITATORIA

Posted in Antipoéticas on 13 enero, 2017 by teseos30

Éxtasis de Magdalena Penitente. De la serie “Heretica Marginalia”, publicada en el año 2001 en Filofagia, la Revista Nacional de Estudiantes de Filosofía”, editada por la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro

 

 

ARS LEVITATORIA

 

Para elevarme del suelo y el siglo;

para sustraerme del diario letargo

y sus lastres mortales;

para entregarme al vuelo que remonta

valles y memorias,

mares y recuerdos,

montañas y grescas,

bosques y extravíos,

desiertos y abandonos…

 

Para todo ello

he de empeñarme en

claves y fórmulas,

elíxires y atanores,

conjuros y filtros,

cantos y manjares.

 

Asimismo, en la pétrea certeza

de la pervivencia de la flama oculta,

del río subterráneo y del mar interior.

Tornar la grama

en mística mandrágora.

 

Para elevarme bastan:

el licor cítrico de tu sexo

y el fondo castaño de tus ojos.

El bruno soto que resguarda

tu monte y su gruta.

El baile incitante de tus caderas

y la extática vista

de tus senos desnudos.

Tu trasero,

durazno lunar

en el ávido cuenco

de mis manos.

Tus piernas,

firmes columnas

que emergen en Delos,

en Pyrgos,

y furtivas se ocultan

bajo cobijas

y entre sueños.

 

Para levitar me es suficiente:

Un tequila en una noche robada,

un mezcal de aliento solar.

La voz de Haris en madrugada.

Un tempranillo que ruboriza

el crepúsculo,

el deseo

y la despedida.

La flor que despunta e instiga

en el jardín ajeno

de una casa vedada.

Los rizos bruñidos y danzantes

de una ménade en trance.

La mirada tremenda

—sostenida

en incesante instante—

por misteriosa,

incógnita,

hechicera quiromante.

 

Para ser ceniza en la ventisca:

el eleusino rostro que,

tras oculta vidriera,

otea los misterios

mirando sin ver

lo que atesora la Nada.

Doctísima Síbila

que atisba y espiga

los mudos deseos del alma.

Los vetustos papiros,

tablas,

incunables,

que aprisionan cantos,

fosilizan crisálidas,

desecan lagos

y consumen bosques

con fuegos fatuos.

 

Para subir al hombro de Boreas:

la medianoche candente

de una aldea en Salento,

—tras ese mar

un África ocre

sus velos extiende—.

Un atardecer que profetiza:

en Manzanillo una galerna,

en San Blas el abrazo

pacífico,

amoroso,

doloroso,

que trenza

Muerte y Vida;

en Querétaro el susurro

alcanforado de la brisa,

y la procesión silenciosa

de los espectros.

Un dorado poniente

que a Delfos trae

una pythia sombría.

En Monastiraki,

una cerveza y un gyro.

En el Pireo,

un adiós a Teseo

y su nave.

En mis pies,

en invierno,

el gélido beso

del Corintio seno.

De frente al Egeo,

una libación de malvasía

por los señores infernales

y sus ritos lustrales.

Un incendio de ouzo

en la garganta

y el pecho.

Los violáceos pezones

de la bella Kalamata.

El aguanieve y su espejo

en las mudas calles de Micenas.

En Ríon y Antirion

la vista perdida

en el azur peplos

del ponto eterno.

En Zakynthos,

—en su arena besada

por el Mare Nostrum—

el final del sueño,

el naufragio del deseo.

 

Para transmutarme en azor:

el canto pesado,

obscuro y reverberante,

de liras y tímpanos,

de cuernos y salterios,

del teponaxtli y el coyoli,

de alientos melancólicos,

de negros estros

que subliman y precipitan,

que congelan y calcinan

el espíritu,

la carne,

el hueso,

el tiempo,

la luz

del cósmico abismo.

 

Para hender el

ardiente pneuma

de los eriales consumidos:

¡Hermano Zopilotl,

yo te invoco…!

Tu negra vestidura

otórgame en el meridiano.

Dame a beber el rojo elixir,

el diáfano aguardiente

de unos labios cactáceos.

El abrazo de una mujer biznaga,

el canto de una mujer tantarria,

la caricia de su cabellera de yuca.

La piel de una mujer serranía

y el eco de su voz clamante.

El rencor dulce y punzante

de una mujer páramo.

La picadura de la Cihuacólotl,

la dulzura de su cruel veneno,

y, en Las Adjuntas,

el frío y el incendio

de su mirada desdeñosa.

 

Para remontar, de mi patria,

los infinitos horizontes:

el poder de Cuauhtli

y Tontatiuh.

Un alba tibia y serena

en la Vera Cruz.

El recuerdo pluvial

del verano en Xilitla.

La peregrinación del Hikuri

en el ónfalo del mundo.

El baile de las carpas,

la tentación del pan,

el canto de fantasmas

en las calles de Yurécuaro.

La fría niebla

que viste los santuarios

de los bosques.

El rosáceo corazón

de los cerros de Oaxaca.

El espíritu oceánico

en la promesa de la niebla

en Pinal y Esperanza.

El sabor a guerrilla y rebelión

del café y el son.

 

De tu rostro

y aural cabellera,

Artemis-Meztli,

me evapora

la plata esplendente

—creciente,

plena,

menguante—

inmersa en el cobalto

del velo celeste;

en la malva

del diario poniente.

El rapto

del pulso

cuando te muestras

y te ocultas,

te entregas

y te niegas

tras el espeso

vellocino

de Nix.

 

Que no hay mayor

placer

—ni mayor tortura—

para el ciego amante

que la concomitancia

de promesa

y negación

en la fina gasa

—el rudo sayal—

que envuelve la

piel deseada.

 

José María Guadalupe Cabrera Hernández

TELETÉ #2: ASPRA LOULOUDIA

Posted in Uncategorized on 10 septiembre, 2016 by teseos30

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EL REINO DE LAS FORMAS: GRANDES MAESTROS. MUSEO FRANZ MAYER, MUSEO NACIONAL DE SAN CARLOS Y MUSEO SOUMAYA.

Posted in Uncategorized on 9 diciembre, 2015 by teseos30

Origen: EL REINO DE LAS FORMAS: GRANDES MAESTROS. MUSEO FRANZ MAYER, MUSEO NACIONAL DE SAN CARLOS Y MUSEO SOUMAYA.