Archivo para abril, 2011

EXABRUPTO #4: LA CASA DEL DESASOSIEGO

Posted in Exabruptos with tags , on 6 abril, 2011 by teseos30

La Casa ya no puede estar sosegada, Maestro Sicilia. El sosiego no sólo sería un lujo para nosotros y nuestra nación en este instante: sería un crimen. No podemos estar serenos en estos tiempos de mierda, de gobiernos mierda, de policias mierda, de soldados mierda, de gente-encerrada-en-su-esfera-de-confort mierda, de empresarios mierda, de medios de comunicación mierda, de tiranillos beodos mierda, de funcionarios mierda, de burócratas mierda, de clérigos y feligresías mierda, de pseudoartistas mierda, de pseudocientíficos y pseudofilósofos mierda, de sicarios y mafiosos doblemierda. Ante la mierda sólo hay dos opciones: volverse parte de ella aceptando su condición fecal o limpiársela; limpiar todo lo que ha contaminado y hacer arder aquello que no pueda o no quiera ser limpiado.

Eso nos queda quizá: iniciar la limpieza o volvernos la Nación de la Mierda.

¿Cómo a usted, que tanto ha cantado a la flama del amor místico, se le ha pagado con la moneda del odio? No hay respuesta sensata ni justa a esta pregunta, Maestro Sicilia.  Sé que en el fondo, y a pesar de todo, sigue usted creyendo en el Amado. Lo respeto y lo admiro, Maestro Sicilia. Yo no puedo -hace ya una vida que no puedo- creer en la existencia de tan bello disparate. No después de lo que le ha y nos ha pasado. Tanta es la saña contra los que hacen las cosas bien. Yahvé vuelve a pedir la sangre de Isaac, y esta vez se la lleva con todo y ángeles y carneros trabados en zarzas.

No quieren la paz. Nos quieren llevar al extremo del hastío y la ira, nos quieren llevar al punto sin retorno, nos quieren llevar al baño de sangre con tal violencia y miseria.  Quizá así pase -esperemos que no-, pero si así pasa, no se irán limpios:  ¡Malditos sean! ¡Que la turba hastiada, hambrienta, viuda, huérfana, despojada de hijos,  de esperanza, de amor, destroce a dentelladas a bastantes de esos desgraciados!

Esperemos que no, que no, que no…

¡Viva usted Maestro Sicilia! ¡Viva su hijo! ¡Vivan los humanos como usted! ¡Vivan los que como usted queden entre este pueblo enajenado, asesinado, violado, hambreado, mutilado, explotado!

Después de estos momentos obscuros, veamos de qué está hecha realmente nuestra patria…