Archivo para corporativismo

EXABRUPTO #11: ¡PAREMOS AL KRAKEN!

Posted in Exabruptos with tags , , , , , on 14 enero, 2012 by teseos30

Y ahora, un par de videos muy elocuentes sobre el tema. No nos dejemos, pues tenemos mucho que perder:

¡Viva la libertad…!

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ODIO #2: LOS TÓPICOS DE LA RETÓRICA CORPORATIVA-EMPRESARIAL Y LOS MERCACHIFLES MOTIVACIONALES: EL LIDERAZGO

Posted in Odios with tags , , , , on 27 agosto, 2010 by teseos30

El “liderazgo”, esa idea-palabra-fetiche, ese desideratum, ese imperativo categórico de nuestros días. No basta con ser bueno en algo, con obtener satisfacción en dedicarse a lo que a uno le gusta o entrar en éxtasis con las cosas -o personas- que nos subliman; si uno en verdad quiere-ser-alguien-en-la-vida, debe ser “líder”, ser “el mejor” de todos, ser el más chingón y darle en la torre a los demás: esos no están para ser considerados o para compartir con ellos, sino para someterlos, convertirlos en esclavos o, ya “de perdis”, hacerlos sentir “inferiores”, menos-que-basura o loosers —como le encanta a decir en nuestro país a infinidad de gente carente de neuronas: despreciables versiones chafas y “de petatiux” de los ya de por si mediocres estereotipos de la televisión gringa y sus vomitivas series para adolescentes y adolecentes—.

Sinceramente, a mí ese concepto —y quienes lo esgrimen— siempre me han inspirado repugnancia y el escozor de quien ve algo asqueroso; también la compasión y desprecio que se siente ante el ingenuo, así como la desconfianza que se siente ante el totalitarista en ciernes o en potencia. La mismísima reserva que se siente ante las crías del escorpión: pequeñas, feas y llenas de veneno.

La noción de “liderazgo” —que incluye en sí misma esa obligación, esa orden implícita, de que debe uno convertirse en “líder”—  ya no se maneja solamente en los espacios que la originaron y donde era lógico que tuviese funcionamiento y —quizá— pertinencia: las grandes corporaciones, las empresas o las escuelas donde los juniors se forman para dirigir el emporio de “papi” o “mami”. Primero brincó a las “escuelas patito” que ofrecen educación express; versiones reducidas y deficientes —si cabe acaso escala de calificación alguna en ese rubro— de los campi  de la élite.  Después se instaló y se apoderó del aparato que planea nuestra educación pública —esa que antaño era el reducto del libre pensamiento y el seminario de las posibilidades efectivas para la auténtica libertad de nuestra nación y su gente— , y ya resuenan en las normales, en las instituciones públicas de formación pedagógica, en las escuelas populares, las salmodias al “líder”. ¡Pónganse de pie o, mejor, póstrense, agáchense, bájense faldas y pantalones, preparen las nachas, que ya viene el Führer…!

La idea de “liderazgo” implica la existencia necesaria de “liderados”, así como la de “pastor” implica la de “rebaño”. Y eso nos lleva a serios cuestionamientos: si todos —futuros patrones y futuros esclavos— son formados en la ideología del liderazgo, ¿serán capaces estos últimos de adoptar el rol del “liderado” que seguramente se les asignará?, ¿lo soportarán?, ¿acaso todos los futuros miembros de la élite pueden y deben ser líderes?, ¿y qué pasará con aquellos que, aún teniendo el perfil de “líderes”, por circunstancias muy comunes en el mundo laboral, sean liderados por individuos señalados como “líderes” sin tener dicho perfil? Hay que tomar en cuenta cuánto pinche pendejo está hacíendola de “líder”, dirigiendo instituciones y empresas. Llena está nuestra historia de las consecuencias de esa mezcla funesta de idiotez y poder.

Odio a los “líderes” y a los “liderados”. Amo y admiro a los verdaderos humanos…